España es uno de los grandes productores mundiales de vino: primero en el ranking por superficie plantada, tercero por producción (debido a un rendimiento menor que el de Francia e Italia) y segundo exportador mundial en términos de volumen, aunque tercero en términos de valor. Por su importancia en términos económicos, pero también sociales y medioambientales, así como por la importancia del vino como imagen del país en el exterior, el sector es de extraordinaria relevancia en España.
1. SITUACIÓN DEL MERCADO MUNDIAL
1.1 Viñedo
En 2010 la superficie vitícola mundial disminuyó en 65.000 hectáreas respecto a 2009, estimándose el total mundial en 7.550.000 ha. El viñedo comunitario total (UE-27) está reduciendo progresivamente su superficie plantada, pasando de las 3.884.000 ha en el año 2006 a las 3.630.000 ha en el año 2010. Este proceso es consecuencia de la combinación de factores como la reestructuración del viñedo y el impacto de la crisis vitícola, que por otra parte, se ha dejado sentir de forma distinta por zonas y tipos de vino. La disminución del viñedo comunitario queda compensada por el mantenimiento de las superficies plantadas del resto del mundo. Mientras disminuyen las plantaciones en Turquía y Australia, éstas crecen en China y Chile y se mantienen en EE.UU. y Sudáfrica.
1.2 Producción Mundial
Según la estimación de la OIV, la producción mundial de vino de 2010 (sin contar zumo y mosto) puede situarse en 260 millones de hectolitros, 11,2 millones de hl menos que en 2009. El primer país productor de vino es Francia, con 44,9 millones de hl (17,3 % mundial), seguido por Italia, con 44,8 millones de hl (17,2 % mundial), y España, con 34 millones de hl (13,1 % mundial).
Fuera de la Unión Europea, el nivel de producción en 2010 es inferior, con 107,1 millones de hl, a 2008 (108,8 millones de hl) y 2009 (108,3 millones de hl). EE.UU. es el país de mayor producción de vino con 19,6 millones de hl, lo que supone un descenso de 2 millones de hl respecto a 2009 igualando las cifras de 2008. En segundo lugar, se encuentra Argentina con 16,2 millones de hl, que aumenta sus cifras en 4,1 millones de hl con respecto a la producción del año anterior. En tercer puesto aparece Australia con una producción de vino de 11,2 millones de hl (-0,4 millones de hl).
Chile ha tenido en 2010 una cosecha algo inferior (8,8 millones de hl) a la cosecha récord de 9,8 millones de hl registrada en 2009, mientras que Brasil sufre retrocesos. Por su parte, Argentina, obtuvo una cosecha espectacular, superando a la de todos los años anteriores en más de 1 millón de hl.
Suiza y Nueva Zelanda sufren un leve retroceso con respecto a 2009 al igual que Sudáfrica, que con 9,2 millones de hl sufre nuevamente una regresión (-0,7 millones de hl).

1.3 Producción Unión Europea
De acuerdo con los últimos datos publicados por la OIV, la producción de vino de la Unión Europea en 2010 se sitúa en 152,9 millones de hl, resultando ser bastante inferior a la de 2009 (-7 millones de hl), encuadrándose dentro de las más escasas en los últimos quince años. Francia produjo, en 2010, 0,6 millones de hl menos que en 2009, pero se mantuvo por encima de los números de 2008, año en el que el país galo tuvo la producción más débil desde 1991. Italia experimenta una importante regresión de casi 3 millones de hl, motivada en gran parte por la política de reestructuración del viñedo. Alemania y Austria también se unen a Italia, experimentando grandes retrocesos.
Según las cifras de la Comisión Europea, la producción de vino y mosto de uva en la Unión Europea alcanzaría los 163,6 millones de hectolitros, lo que supondría un descenso del 4,4% con respecto a la campaña 2009/10 y del 7% en relación a la media de las cinco últimas campañas. La producción destinada a vinificación se estima en aproximadamente 157,3 millones de hectolitros; es decir, algo superior a la estimada por la OIV. De ellos, 67 millones de hectolitros habrían sido destinados para vinos con DOP, 35,6 millones para vinos con IGP, 2,5 para vinos varietales sin DOP ni IGP y 52 millones para los demás vinos.
Por tipo de vino, Francia ocupa la primera posición como productor de vinos con DOP, con 23,2 millones de hectolitros, frente a los 14,9 de Italia y los 14,1 de España. En lo que respecta a los vinos con IGP, la producción italiana asciende a 15,3 millones de hectolitros, la francesa a 12,5 y la española a 3,7 millones. En cuanto a vinos varietales, sin DOP ni IGP, España se sitúa en cabeza con 1,6 millones de hectolitros, seguida de Bulgaria (0,3 millones de hl) y Francia (0,25 millones de hl). Por último, en lo que respecta a la categoría de otros vinos, Italia es la principal productora con 19,1 millones de hl, por delante de Francia con 15,5 y de España con 3,7 millones de hl.

1.4 Consumo
Con unas estimaciones de consumo mundial de vino para 2010 estimadas por la OIV en alrededor de 236,3 millones de hectolitros, se aprecia una disminución respecto al año anterior de cerca de 0,1 millones de hl. Los principales países productores y consumidores europeos que presentan una tendencia decreciente con respecto al año anterior son, por orden, España, Italia, Grecia, Portugal, Alemania, Bélgica y Luxemburgo. Fuera de la UE, países como EEUU y Argentina, también presentan ligeras regresiones con respecto a años anteriores mientras que otros países, como Chile o Sudáfrica, ven crecer esos niveles de consumo con respecto al año anterior.
La diferencia entre la producción y el consumo estaría, siempre según las estimaciones de la OIV para 2010, en una horquilla entre los 14,2 y 33,3 millones de hectolitros, de la que se obtiene una media de 23,3 millones de hl, que estaría bien por debajo de los 34,7 de 2009.

2. SITUACIÓN DEL SECTOR EN ESPAÑA
El sector vitivinícola español es de gran importancia tanto por el valor económico que genera como por la población que ocupa, y por el papel que desempeña en la conservación medioambiental.
2.1 Viñedo
España, con 1,082 millones de hectáreas destinadas al cultivo de la vid (97,4% destinadas a vinificación, un 2% a uva de mesa, un 0,3 % a la elaboración de pasas y un 0,3 % restante a viveros), sigue siendo el país con mayor extensión de viñedo de la Unión Europea y del mundo. Representa un 30% de la superficie total de la UE (seguido por Francia e Italia con aproximadamente un 22 % cada una) y un 14,3 % del total mundial. Su tradición elaboradora de vinos se remonta a la época de los romanos, aunque no ha sido hasta más recientemente cuando la exportación se ha convertido en un hecho masivo y generalizado en el sector. La vid ocupa el tercer lugar en extensión de los cultivos españoles, detrás de los cereales y el olivar.
Como se ha mencionado anteriormente y según datos de la OIV, la superficie mundial de viñedo disminuyó en 2010 en 65.000 ha: 7,55 millones de hectáreas frente a los 7,61 de 2009.
2.2 Producción española
La producción de vino en España lleva seis campañas continuadas de una gran estabilidad en el entorno de los 40 millones de hectólitros. En la campaña 2009/2010 y según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ascendió a 39,9 millones de hectolitros que se dividieron entre 34,8 millones de hectolitros de vino, y 5,1 millones de hectolitros de mosto. De los 34,8 millones de hl, 14 corresponden a vinos de calidad con Denominación de Origen Protegida (DOP), 3,7 a vinos con Indicación Geográfica Protegida (IGP), 15,4 a vinos sin indicación geográfica, y 1,6 a varietales sin DOP ni IGP. El volumen de vino producido en España ha registrado un aumento del 0,3% respecto a la campaña anterior.
El 40,2% sobre el total corresponde a vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP), con un aumento del 3% sobre los producidos en la campaña anterior.
Por colores del vino, casi 19,2 millones de hectolitros correspondieron a vinos tintos y rosados, poco más de un 55% del total y 15,6 millones, cerca del 45% del total, a vinos blancos. La producción de vinos tintos cayó un 1,5 %, mientras la de blanco creció en un 2,6%.
En cuanto al reparto geográfico, Castilla-La Mancha sigue siendo la principal región productora con casi un 50% del total, manteniendo las cifras de producción de la campaña anterior, 17,2 millones de hectolitros. De este volumen, 10,6 millones de hectolitros corresponden a vinos sin IGP, 3,1 a vino con IGP, y 2,4 a vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP).
Cataluña se sitúa en segundo lugar en cuanto a producción, con 3,4 millones de hectolitros, que representan un 9,7 % del total nacional. 3 millones de hectolitros corresponden a vinos con DOP. En esta Comunidad Autónoma, la producción de vino blanco es 2,4 veces superior a la de tinto y rosado.
Extremadura, con 3,3 millones de hectolitros, es la tercera Comunidad productora de vinos, representando el 9,5% de la producción española. Del total, 0,12 millones de hl son vinos con DOP, 0,25 millones de hl son vinos con IGP y el resto corresponde a vinos sin IGP ni DOP. En esta Comunidad Autónoma, la producción de vino blanco también supera la de los tintos.
La Rioja, aprovechando el descenso en la producción de la Comunidad Valenciana y gracias a un aumento del 1% en la suya, pasa a ocupar la cuarta posición con el 6 % del total nacional, lo que supone 2,1 millones de hectolitros. De ese total, cerca de 2 millones de hectolitros corresponden a vinos con DOP.
La Comunidad Valenciana, debido a un descenso del 27,7 % con respecto a la campaña anterior (2009/10), pasa a ocupar el quinto lugar con una producción de 1,8 millones de hectolitros, un 5,2 % del total, de los que 1,1 millones de hectolitros fueron vinos con DOP y 0,7 sin IGP.
El sexto lugar, entre las Comunidades Autónomas productoras, es para Castilla y León con cerca de 1,6 millones de hectolitros. Supone un 4,5 % de la producción nacional con un descenso del 5 % respecto al año anterior. Del total producido en esta zona, casi 1,4 millones de hectolitros son vinos con DOP.
Andalucía, tras una subida del 8,6% con respecto a la campaña precedente, pasa a ocupar la séptima posición con 1,26 millones de hectolitros, lo que representa un 3,6 % del total nacional, de los que 0,2 millones de hectolitros fueron vinos con DOP.
Aragón, tras su descenso del 16,5% con respecto al año anterior, queda relegada a la octava plaza con 1,11 millones de hectolitros, que representan un 3,1 % del total nacional.
Le siguen por orden, con volúmenes más pequeños, las Comunidades de Murcia (2,4%), Navarra (2,3%), País Vasco (1,8%) y Galicia (1,1%).
La situación geográfica, las diferencias climáticas y la variedad de suelos, hace de la Península Ibérica y nuestras islas un lugar privilegiado para la producción de vinos de características muy distintas. Se cultiva viñedo en la totalidad de las 17 Comunidades Autónomas en las que se divide el país, si bien cerca de la mitad de la extensión total se encuentra en Castilla-La Mancha (505.000 has y el 49,5 % del viñedo plantado), la zona geográfica con mayor extensión del mundo dedicada a su cultivo, seguida de Extremadura (cerca de 86.000 has, 8,4 %), Valencia (73.600 has), Castilla y León (57.000 has), Cataluña, Aragón, Murcia, Andalucía y La Rioja. Sin embargo, es la Comunidad Autónoma de La Rioja la que dedica, proporcionalmente a su superficie cultivada, mayor extensión al cultivo del viñedo. La media de explotación agraria en España es de 3,34 ha, aunque varía entre las distintas regiones; las explotaciones más pequeñas se dan en Galicia, las mayores, en Murcia.
En todo caso, se trata de superficies de viñedo en España que siguen en descenso. Con las ayudas de la OCM del vino, para la campaña 2010/2011, se ha aprobado el arranque de 26.473 ha de viñedo, que sumadas a las arrancadas con ayudas europeas en las dos campañas anteriores, dan un total de 95.355 has eliminadas. Cifra, a la que deben sumarse, además, los viñedos arrancados sin ayudas oficiales y los simplemente abandonados por escasa rentabilidad.
España cuenta con 86 zonas de producción de vinos de calidad con Denominación de Origen Protegida (DOP), de ellas 73 son con Denominación de Origen, 2 con Denominación de Origen Calificada y 11 son Vinos de Pago, las cuales siguiendo el modelo europeo de producción, mantienen un estricto control sobre la cantidad producida, las prácticas enológicas, y la calidad de los vinos que se producen en cada zona. Las primeras Denominaciones autorizadas se aprobaron en 1932, y se trata de Jerez-Xères-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, Málaga, Montilla-Moriles, Rioja, Tarragona, Priorato, Alella, Utiel Requena, Valencia, Alicante, Ribeiro, Cariñena, Penedés, Condado de Huelva, Valdepeñas, La Mancha, Navarra y Rueda.
Por otra parte, existen 43 clases de vinos con derecho a la mención tradicional Vinos de la Tierra, englobadas todas ellas dentro de la categoría general de “indicación geográfica protegida” o IGP.
El 61,5 % del vino español se produce con variedades blancas, sobre todo en las CCAA de Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía y Cataluña. En estas dos últimas Comunidades Autónomas se utiliza ese tipo de uvas para la elaboración de vinos de licor y cavas respectivamente. De la última cosecha, el 55% producirá vinos tintos y rosados y el 45%, vinos blancos.
Las variedades de uva más comunes en España son la Airén (23,5%), Tempranillo (20,9%), Bobal (7,5%), Garnacha Tinta, Monastrell, Pardina, Macabeo y Palomino, por orden de importancia en cuanto a su cultivo. De estas variedades, son tintas, la Tempranillo, Bobal, Garnacha tinta y Monastrell y blancas las restantes.
Mientras tanto, el consumo interno de vino en España sigue ofreciendo unos datos preocupantes, situándose a día de hoy en una estimación por debajo de los 20 litros por persona y año, lo que supone estar a la cola de Europa.
3. ESTRUCTURA EMPRESARIAL
El sector vitivinícola español se encuentra inmerso en un importante proceso de actualización y renovación. Así, desde el año 2000, la superficie sujeta a reconversión y reestructuración ha superado las 130.000 hectáreas, lo que representa una inversión cercana a los 800 millones de euros. Se estima que unas 4.200 bodegas elaboran en España vinos tranquilos, espumosos y de licor. Son, por lo general, de pequeño tamaño y su capital es mayoritariamente de origen español, de tipo familiar, mientras que un gran número están constituidas como cooperativas agrarias.
Entre las principales empresas del sector, con más de 100 millones de euros de facturación, se encuentran las siguientes: J. García Carrión, Arco Wine Invest Group.; Grupo Domecq Bodegas; Grupo Miguel Torres, S.A.; Félix Solís Avantis y Grupo Faustino.
Las pequeñas bodegas y las cooperativas coexisten con estas grandes empresas, las cuales poseen centros de producción en distintas zonas, con objeto de diversificar su oferta. Con objeto de controlar la calidad a lo largo de todo el proceso productivo, muchas bodegas han comprado o ampliado la extensión de sus viñedos para asegurar la calidad constante de la materia prima, si bien la mayor parte del suministro de las bodegas en España procede de otros viticultores o directamente de las cooperativas en forma de vino. También es importante el nivel de inversión que se ha destinado a la edificación de nuevas bodegas, a la mejora de las instalaciones y equipamientos y a la utilización de técnicas de envejecimiento distintas para ofrecer una gama mucho más amplia de vinos de calidad. En este contexto es interesante resaltar la actividad y la innovación de muchas bodegas que experimentan con nuevas variedades de uva y la utilización de las uvas autóctonas para producir vinos más adaptados al gusto del nuevo consumidor. Los proyectos de inversión en marcha para la creación y mejora de la capacidad productiva de las empresas vitivinícolas superan los 1.200 millones de euros.
La DOCa Rioja tiene registradas el mayor número de bodegas embotelladoras de vino de calidad (1.212), seguida de DO La Mancha (370), DO Ribera del Duero, DO Cataluña y DO Penedés.
Este proceso de modernización se extiende, incluso, a la construcción de las nuevas bodegas encargadas a arquitectos mundialmente famosos, que han emprendido algunas bodegas, entre las que destacan, en Rioja, la nueva bodega de Domecq, Bodegas Ysios (encargada a Santiago Calatrava), o la de CVNE (diseñada por Philippe Mazières), la de Marqués de Riscal que ha proyectado Frank O. Gehry, o la tienda de R. López Heredia por Zaha Hadid o Señorío de Arínzano proyectada por Rafael Moneo para Bodegas Chivite en Navarra.
El sector muestra un enorme dinamismo. Los procesos de concentración continúan (los cinco primeros grupos acaparan una cuota conjunta de casi un 28% del mercado). La penetración de capitales extranjeros entre los primeros operadores es relativamente importante y se van extendiendo los acuerdos con empresas del sector en otros países para mejorar la capacidad de comercialización mundial.
4. EXPORTACIÓN
4.1 Exportaciones Mundiales
Los intercambios mundiales en el sector del vino adquieren cada vez más importancia. De un total de 72,2 millones de litros en el quinquenio 2001-05, se ha pasado a 92,9 millones de hectolitros en el año 2010 según cifras de la OIV, que alcanzan los 93,8 millones de litros si tomamos los datos de exportaciones de vino y mosto que recopila GTA de los servicios de aduanas de los diversos países. En términos de valor y siguiendo esta misma fuente de GTA, el importe global de las exportaciones de vino y mosto habría alcanzado en 2010 la cifra de 20.909 millones de euros.
Este mercado mundial, considerado por la O.I.V. como la suma de las exportaciones de todos los países (y teniendo en cuenta que los países para los que se poseen datos representan en conjunto un 94 % de los intercambios mundiales), ha crecido significativamente en el último año, suponiendo un 6,8% más que la campaña anterior.
En el mismo 2010, las exportaciones mundiales de vino representaron aproximadamente el 39,3% del consumo mundial (contra apenas un 18 % al inicio de la década 1980 y un 33 % en 2005). De donde se deduce que una tendencia estable a lo largo de los últimos años es el crecimiento constante de lo que los intercambios internacionales representan dentro del consumo mundial, señal de que las caídas del consumo en los países tradicionalmente productores se está viendo compensada por el incremento en países cuyas necesidades de vino superan a su propia producción y deben, por lo tanto, importarlo.
Italia, con ventas de 20,6 millones de hectolitros, vuelve a ser primer exportador del mundo, representando el 22 % de los intercambios totales. España ocupa la segunda posición con 16,9 millones de hectolitros exportados, lo que significa un 18% del mercado total, seguida por Francia con 13,5 millones y el 15%. De los tres, España es el país que más ha visto incrementar su exportación desde la década de los 80: ha pasado de 5,9 millones de hectolitros a 16,9 y de representar un 12 % del comercio mundial a un 18 %. La cuota de mercado de los 5 primeros exportadores de la UE (Italia, Francia, España, Alemania y Portugal), según estas estimaciones, rondará el 62% del total mundial, comparado con un 65,1 % de media en el quinquenio 2001-2005.
El grupo de los 6 países nuevos exportadores (Argentina, Chile, Sudáfrica, EEUU, Australia y Nueva Zelanda) participa con un 29,4% del mercado en 2010, comparado con el 23,4% de media en el quinquenio 2001-2005 y apenas el 1,6% del total mundial en el periodo 1981-85.
Estas cifras, que reflejan un descenso de las cuotas de exportación de los países del “Viejo Mundo”, junto con la subida de las cuotas de los países del “Nuevo Mundo”, arrojan luz sobre la fuerte entrada en el mercado de éstos últimos.

4.2 Exportaciones Españolas 2010
España exportó en 2010, 1.766 millones de litros de vino, por un valor de 1.920 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 15,6% en volumen y del 10% en valor respecto al año anterior. La cifra en volumen supone un récord histórico en ventas, mientras que la cifra en valor se quedaba ligeramente por debajo del record alcanzado en septiembre del 2008 cuando por primera vez se superaron los 2.000 millones de euros, en ambos casos, volumen y valor, las cifras con que se cerró el año 2010 han sido ampliamente superadas durante el año 2011, hasta alcanzar niveles nunca antes conocidos por los vinos españoles
Del total de nuestras exportaciones, los vinos con denominación de origen suponen un 42%, manteniendo las cifras de venta del año anterior, mientras que los vinos de mesa envasados crecieron espectacularmente un 57% hasta los 334 millones de Euros. Los vinos de denominación de origen envasados, sumando los vinos tranquilos y el cava, equivalen al 60,9 % de la facturación total.

Por Por mercados de destino, casi dos tercios de la exportación española de vino en volumen se dirigen a los países de la Unión Europea. Por países, Alemania, Reino Unido, EE.UU. y Francia, lideran el ranking en valor, presentando todos ellos aumentos con respecto a 2009. En volumen son Francia, Alemania, Portugal y Rusia, nuestros cuatro principales destinos y, salvo Portugal, todos registran crecimiento en 2010, destacando el de Rusia que ha crecido un 37% y ha desbancado a Reino Unido de la cuarta posición. Fuera de Europa y en este mismo año, han destacado como mercados: China, que cierra el año con aumentos del 172% en valor y del 369% en volumen, México (+29% en valor y +50% en volumen) Rusia (+35% en valor y +37% en volumen), y Canadá (+29% en valor y +48% en volumen). Estados Unidos también sigue creciendo, incrementando las exportaciones de vino español un 16,3% en valor y un 19,9% en volumen.

En lo que llevamos de 2011, y según datos analizados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (www.oemv.es), las exportaciones españolas de vino están alcanzando cifras récord, habiendo superado en el interanual de agosto los 2.100 millones de litros con unos aumentos del 27,4%. Incrementos que, por ser mayores en los vinos más económicos, siguen sin ir acompañados de una subida en el precio medio del litro de vino, que en 2010 se situó en 1,09 Euros, bajando un 4,9%, y en lo que llevamos de año ya ha descendido un 6,2% situándose en los 95 céntimos de Euro.
Estudio elaborado para ICEX por el Observatorio Español del Mercado del Vino.